lunes, 7 de agosto de 2017

DEMOCRACIA

ORACION  FUNEBRE  de  PERICLES

Introducción:      Palabras expresadas por Pericles en el entierro de soldados atenienses que perdieron su vida en la lucha contra Esparta.


“Nuestro gobierno se llama democracia porque está en manos de los muchos y no de los pocos. Nuestras leyes garantizan igual justicia a todos en sus disputas particulares y nuestra opinión acoge y honra al talento manifestado en toda suerte de realización, no por razón de partido, sino tan sólo en virtud de su excelencia. Y así, como damos libre participación a todos en nuestra vida pública, así el mismo espíritu rige las cotidianas relaciones que mantenemos entre nosotros mismos. No nos airamos contra nuestro vecino porque haga lo que quiera, ni miramos con malos ojos a aquel que, aunque inofensivo, es desagradable.
         Francos y amistosos en nuestras relaciones privadas, en nuestros actos públicos nos apegamos estrictamente a la ley. Reconocemos la restricción impuesta por la veneración, obedecemos a los funcionarios y a las leyes, especialmente a las que protegen al oprimido y a las leyes no escritas cuya violación acarrea vergüenza por todos reconocida.
         Sin embargo, no es la nuestra una ciudad en la que sólo se trabaja. Ninguna ofrece tanto recreo al espíritu, competencias y sacrificios a largo de todo el año y belleza en nuestros edificios públicos para alegrar el corazón y deleitar la vista día tras día.
         Además, esta ciudad es tan grande y poderosa que la riqueza del mundo entero llega a ella, de modo que nuestros propios productos no nos parecen más caseros que los de otras naciones.
         Amamos la belleza sin extravagancia y la sabiduría sin temor. Empleamos la riqueza no por  vanidad o para ostentar, sino para obtener servicios. Reconocerla pobreza no es vergonzoso, vergonzoso es no hacer esfuerzo alguno por vencerla.
         Un ciudadano de Atenas no se descuida de los asuntos  públicos porque lo absorban demasiado sus negocios particulares. Consideramos que la persona que no se interesa en los asuntos públicos, más que “tranquila”, es inútil.
         Si pocos de nosotros somos capaces de idearla, todos somos por el contrario, buenos jueces de una política. En nuestra opinión, el gran impedimento de la acción no es la discusión, sino la carencia de esa información plena que se obtiene mediante la discusión que precede a la acción”.

                                                                                                  Grecia – Atenas
                                                                                                           Siglo V A. C

No hay comentarios:

Publicar un comentario